¿Qué tan vulnerables estamos ante el cambio climático?
. Fabricio Briceño G. ? @casasvidalibre

. Publicado especialmente para el blog de la Red de Pueblos Polinizadores.
. Superficialmente pareciera que a Costa Rica no la afectara el cambio climático. Más allá de algunos episodios locales todo se mantiene en su verde acostumbrado. Ante estas visiones cortoplacistas o que solo ven las hojas y no el bosque, requerimos un horizonte estratégico como ya lo planteamos en un anterior escrito; vayamos hacia una Costa Rica profunda.
Se han dado acontecimientos producto de un aumento gradual de la temperatura del globo terráqueo. El año pasado hubo desastres naturales en varios continentes, donde destaca la ciudad de Schuld en Alemania; también las inundaciones en Talamanca y Turrialba en Costa Rica.
En 2019 se incendiaron 1.586 hectáreas de áreas protegidas silvestres en Costa Rica, producto de la sequía. Hace unos días en Venezuela el paso de una onda tropical dejó cifras alarmantes de muertos y desaparecidos junto a pérdidas de centenares de viviendas, región que históricamente no ha sido afectada por la temporada de huracanes.
En términos climáticos desde hace más de 11.000 años entramos en una época geológica denominada holoceno, caracterizada por una temperatura estable. El inicio del cambio climático se produce en pleno siglo XX, dadas las inmensas cantidades de emisión de dióxido de carbono producto del desarrollo industrial, sumado a las inmensas extensiones de tierra que son destinadas a la tala, monocultivos y producción ganadera a gran escala.
Es decir, el modo de consumo global genera consecuencias a mayor velocidad de lo que se repone el ambiente. Apropiación y explotación de la naturaleza? lo que algunos autores denominan: capitaloceno; hay quienes quieren generalizar al impacto del ser humano de la naturaleza como antropoceno.
Retomando el punto de la vulnerabilidad, el aumento de un grado centígrado pareciera no ser tanto, pero en términos de equilibrio en los ecosistemas ambientales las variaciones en temperatura ocasionan cambios lo suficientemente importantes que amenazan elementos de vida de ciertos ecosistemas y ponen en riesgo las cadenas alimenticias en otras especies.
¿Has pensado en las consecuencias que pueda tener la disminución o desaparición de algunos animales polinizadores? Muchos alimentos y frutas dependen exclusivamente de estos animales, incluso una sola especie de colibríes, mariposas o abejas específicamente, como bien hemos aprendido con Nativas Lab.
Por eso, la huella que dejamos como humanidad en el planeta debe ser ecológica, para preservar la diversidad que actualmente se ve amenazada por cierta indolencia de grandes corporaciones y que hace eco, lamentablemente, en una menor conciencia a nivel individual sobre nuestro accionar con el ambiente. Parte de este planteamiento es lo que proponemos desde Vida Libre, donde la ecología, el turismo y la autonomía financiera van de la mano.